El volcán de oro
Los problemas generados por la nube de cenizas del volcán islandés han demostrado que hay que poner en marcha cuanto antes el cielo único europeo. Que también para esto hace falta más Europa y que Eurocontrol, un organismo intergubernamental con funciones limitadas a facilitar las comunicaciones y la coordinación entre las autoridades responsables del tráfico aéreo de los Estados europeos –no sólo miembros de la UE-, es decir que la cooperación intergubernamental, no es suficiente.
En todo caso las carencias de competencias de la UE en la materia de gestión de un cielo único, se han visto paliadas por la rápida y eficaz reacción de la Presidencia española para atajar una situación tan imprevisible como la dirección del viento: José Blanco convocó por videoconferencia a los ministros de transportes inmediatamente para coordinar las medidas de cierre o apertura de pasillos aéreos, el Secretario de estado para la UE Diego López Garrido estuvo en Eurocontrol junto al comisario de transportes Sim Kallas, y ha explicado al Parlamento Europeo la situación y las medidas adoptadas; la Comisión estudiará las ayudas estatales al sector; los aeropuertos y puertos españoles ha sido un punto de conexión con el Reino Unido para la repatriación de sus nacionales.
Y, por supuesto, se ha preservado la seguridad de los viajeros, a pesar de las irresponsables críticas populares que de lo que están pendientes es de las pérdidas económicas de las compañías aéreas: buen ejemplo de ello fue, el martes en el Pleno, la intervención de la diputada popular holandesa Corien Wortmann-Kool, quien dijo que los gobiernos se habían precipitado en la prohibición de los vuelos.
Después de varios años de debates, en noviembre de 2009 los 27 aprobaron el proyecto de cielo único, que prevé una autoridad europea para gestionar toda la red de tráfico aéreo europeo, dándole al cielo europeo una dimensión o una perspectiva regional e integrada.
Así que, más que Bajo el volcán, de Malcom Lowry, mencionado desde el catastrofismo por Pablo Zalba en el blog de El Mundo, estamos ante El Volcán de oro, de Julio Verne. El que puede dar un nuevo impulso a la integración de la UE que, como sabemos, se viene construyendo, desde Jean Monet, a golpe de necesidades funcionales, como ésta del cielo único, o la de reforzar las infraestructuras de transportes como las redes ferroviarias y las autopistas del mar.
jueves 22 de abril de 2010
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Estoy completamente de acuerdo contigo María, esto que parecia algo fortuito y pasajero, esta siendo algo habitual.Parace una cirsunstancia con la que habrá que convivir.
ResponderSuprimirEs mejor buscar alternativas en lugar de lamentos o contar con la buena suerte.
Me ha gustado mucho tu post, porque yo acababa de hacer uno sobre este rebelde incontrolable.
Un abrazo desde Madrid.
Gracias. Hay muchos frentes abiertos en Europa: lo más urgente, la estrategia de crecimiento y las estructuras de supervisión financiera para una goberbnanza económica
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