lunes 3 de mayo de 2010

Más allá de la playa, el mar

OPINIÓN ARTICULOS
Más allá de la playa, el mar
01.05.10 - 10:14 - MARÍA MUÑIZ DE URQUIZA | EURODIPUTADA DEL PSOE

Miramos al mar, y más allá de la playa y de las emociones universales que nos contaron y que compartimos con los poetas -la soledad como un náufrago o el mar que se sale de sí mismo, en Neruda; el diálogo y la lucha enternecida con el pez del viejo y el mar; el marinero izando en tierra su melancolía en Alberti...-, el mar traduce su inmensidad en presente y futuro de la economía europea desde la necesidad, especialmente manifiesta estos días en que el cielo se ha visto oscurecido por las cenizas imprevisibles de un volcán lejano, de diversificar las redes europeas de comunicación.
Así lo hemos constatado en el Parlamento Europeo al debatir, esta semana pasada en Estrasburgo, un informe sobre los objetivos estratégicos y recomendaciones del transporte marítimo de la Unión Europea hasta el año 2018. Los datos revelan la importancia del mar para la economía europea, no sólo en su función transportadora de pasajeros, materias primas y mercancías, sino como núcleo de una serie de actividades preñadas de futuro: la industria naval, la logística, la investigación, el turismo, la pesca, la acuicultura, la enseñanza y la formación.
El 80% del comercio mundial, la mitad del cual está gestionado por empresas europeas, se realiza por vía marítima; el 40% del comercio intraeuropeo se transporta por mar; los puertos europeos acogen cada año a 400 millones de pasajeros, y el transporte marítimo en Europa aumentará de 3.800 hasta 5.300 millones de toneladas en 2018, cuando circulará por el mundo una flota de más de 100.000 buques. El 90% del petróleo y un volumen creciente de gas natural licuado se transportan por mar, con lo que el transporte marítimo es clave en la seguridad energética.
Y estas cifras también nos reafirman en la perentoriedad de desarrollar un «mar único europeo» sabiendo que las actividades marítimas se realizan en un entorno mundializado que requiere, por una parte, normas europeas que favorezcan la competitividad -hay que renovar, en este sentido, las directrices sobre ayudas estatales al transporte marítimo y ampliarlas a los puertos europeos- y, por otra, una regulación internacional justa y seria que desaliente la competencia desleal de las banderas de conveniencia que no siempre respetan los estándares medioambientales, sociales que exigimos en Europa.
Desde Europa, así lo pedimos en la Eurocámara, hay también que apoyar un transporte marítimo más ecológico, la innovación tecnológica y las carreras en el sector, armonizando la formación profesional permanente para fomentar el empleo de gente de mar y cubrir las carencias de mano de obra cualificada que sufre ahora mismo el sector en la UE, que es pieza clave para la competitividad europea.
El Gobierno del Principado, con la magnitud de su apuesta por la ampliación de El Musel y la apertura de autopistas del mar, de la que es ejemplo la línea Gijón-St. Nazaire, ha puesto a Asturias en esta órbita de innovación y modernidad. Este esfuerzo tendrá recompensas futuras porque los puertos no son meros lugares de paso, sino nudos logísticos generadores de gran valor añadido.
Se disipan, además, las últimas dudas suscitadas por algunos grupos de ciudadanos sobre la idoneidad de las obras del puerto en materia de medio ambiente. La Comisión Europea y la de Peticiones del Parlamento Europeo han ratificado estos días que la ampliación del puerto de Gijón se ha realizado tras los preceptivos informes de impacto ambiental y en pleno respeto a la normativa comunitaria.
Desde mi ventana en Gijón veo la playa y sus gentes, y atisbo, más allá, los barcos que enfilan El Musel. Y sé que el mensaje del mar ya no viene en una botella; viene, con cada marea, en forma de futuro.
http://www.elcomerciodigital.com/v/20100501/opinionarticulos/alla-playa-20100501.html

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