viernes 22 de octubre de 2010
Consumado el Sajarov, algunas aclaraciones
Ya se ha decidido dar el premio Sajarov a la causa de la disidencia cubana representada por Guillermo Fariñas. No era el candidato socialista, porque siendo respetable la causa y estando de acuerdo con la necesidad de que mejore la situación de los derechos humanos en Cuba y especialmente con la de que se libere a los presos de conciencia, no es razonable que este reconocimiento del Parlamento Europeo recaiga en la misma causa por tercera vez en 8 años. Existen lamentablemente demasiadas causas igualmente justas en el mundo para que sólo hablemos de Cuba. Y creemos, y así lo he defendido en el PE y públicamente desde este blog y el del periódico El Mundo, que los otros dos candidatos (así como los que se quedaron en la cuneta tras el voto de la Comisión de Exteriores) necesitaban el premio más que la tantas veces reconocida causa cubana. A ellos, a los que no iban a ser elegidos, me refería con "los nadie". No para excluir a ninguno de ellos del Premio, tampoco a Aminetu Haidar,sino para llamar la atención sobre el error que en mi opinión supone no repartir un poco el "minuto de gloria" que conlleva el Premio Sajarov con otras causas tan dignas como la de Fariñas, pero más necesitadas de visibilidad.Nadie ha hecho más por los disidentes cubanos que la diplomacia española del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, a través de cuyas gestiones se ha liberado a 39 presos que han salido de la Isla con más de trescientos familiares. Queremos que mejoren los derechos humanos en Cuba cuando apostamos por la eliminación de una posición común que impide a la UE hablar con las autoridades cubanas de derechos humanos. La posición común es una extravagancia del siglo pasado decretada unilaterlamente por una Europa de 15 Estados, que condena a Cuba y a su población al ostracismo tanto como lo hace el embargo estadounidense. Y la realidad es que sólo el diálogo y no las sanciones han liberado presos. Por tanto, que no se arroguen el papel de héroes de la democracia quienes niegan el diálogo con Cuba al tiempo que no tienen reparos ni escrúpulos en apoyar acuerdos con Turkmenistán o aún no han condenado, ni lo van a hacer, el golpe de estado en Honduras. Ojalá se anule la posición común y la UE establezca con Cuba una relación bilateral similar a la que se tiene con cualquier otro país del mundo; ojalá los ministros de exteriores tengan en cuenta la realidad de los progresos en Cuba y la liberación de presos. Ojalá que el próximo Premio Sajarov pueda obtener el aplauso unánime del PE, y no como éste, el aplauso a medias, el de la mitad que lo instrumentalizó para su causa política, más que para la causa de la libertad de conciencia.
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirSí, tienes razón, hay causas como la causa saharauí o la birmana bastante olvidadas, o interesadamente olvidadas, cuando también son causas de rebelión pacífica y atroz persecución y represión.
ResponderSuprimirTambién tienes razón (en mi opinión) en que el ostracismo nunca es la solución: una cosa es la firmeza y otra cosa negarse a dialogar. Pues dialogar hasta con... Aunque sea para soportar las tentaciones.