Los objetivos de la construcción de una capacidad de interlocución universal y la defensa de los intereses nacionales guiados por el hilo conductor de unos valores y principios ético-políticos irrenunciables, como el apego a la legalidad internacional, la promoción y protección de los derechos humanos y la democracia, la apuesta por el multilateralismo y la cooperación internacional, la lucha contra la pobreza, la promoción de la paz frente a la inseguridad y el terrorismo, conforman las bases de una política exterior de alta definición que es la que han ido configurando los gobiernos socialistas en los últimos años. • Una política exterior que se estrenó, con la retirada de las tropas de Irak, abandonando una etapa oscura y volviendo con ello a la afirmación inalienable del respeto a la legalidad internacional;
• una política exterior que ha duplicado la cooperación para el desarrollo desde el compromiso sin fisuras con la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Recordemos que la AOD española, que se mantuvo bajo los gobiernos del PP, durante los años de crecimiento, en un constante 0,23%, ha crecido con los gobiernos socialistas, pese a la crisis, hasta el 0,47%, por encima de la media comunitaria;
• una política exterior que contribuye a la paz no solo con la participación como socio fiable en misiones multilaterales, sino también con ideas y propuestas nuevas como la Alianza de Civilizaciones, acogida por Naciones Unidas, la UE, la OTAN y los países musulmanes y tan denostada por la política de brocha gorda del PP;
• una política de Estado sofisticada que defiende los intereses comerciales y los sectores estratégicos para España, al tiempo que los derechos humanos y las reformas, con una visión de futuro Pndré solo dos ejemplos ilustrativos: ¿No es mejor poder hablar con Cuba, incluso de derechos humanos y lograr la liberación de presos, que no tener ningún contacto político, tampoco para hablar de derechos humanos, como pretenden los centinelas ideológicos de la guerra fría que aún no han condenado el golpe de estado en Honduras?
• ¿O no es mejor ser interlocutor de los países árabes y apoyar a sus ciudadanos, negociar en materia de inmigración, en materia comercial, energética, en todos los ámbitos, tal como está haciendo la Ministra de Exteriores, que hacer de España un emisario de sentimientos primarios, sectarios y cortoplacistas?:
- La oposición del PP en el PE a los acuerdos comerciales de la UE con los países del Norte de África es incompatible con una política de vecindad saneada: quieren su pesca, que abran sus mercados, que controlen sus fronteras y que contengan el fundamentalismo, pero quieren todo eso a cambio de nada, porque no quieren sus hortalizas -en buena parte por cierto producidas por empresarios españoles y cultivada y almacenada para el transporte con maquinaria e industria auxiliar agroalimentaria españolas-, no quieren a sus inmigrantes, ¿no quieren tampoco, en protesta por un aumento mínimo de importaciones de tomates, que el resto de sectores productivos españoles se siga beneficiando de los intercambios con estos países, al tiempo que contribuyen a su desarrollo económico? Que lo expliquen.
- La primera reacción del PP en el PE a las movilizaciones ciudadanas en los países árabes´no fue de apoyo a la democracia sino de temor al fundamentalismo religioso: tan laicistas en el mundo árabe, tan combativos con el laicismo en Europa!
En estos tiempos convulsos pero preñados de retos y esperanza, que requieren respuestas, hay que poner en valor esta política exterior de alta definición y en 3D, que converge en sus principios inspiradores con los de la UE, y que se contrapone a una política exterior conservadora burdamente pixelada, de la que el último ejemplo son las patéticas declaraciones de Aznar sobre Gadafi (que por cierto,en su intento de minar la políticae xterior española, se lleva por delante las decisiones del Congreso).
miércoles 20 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Muy buena imagen. HD contra "política burdamente pixelada".
ResponderSuprimir